Wow
Que te elijan, te recuerden y te prefieran.
Cómo diferenciar tu propuesta de valor creando momentos que tu competencia no está diseñando.
En vivo del 20 al 22 de octubre
Eso no lo decide tu campaña. Lo deciden los 20 o 50 interruptores que tu cliente toca cada vez que te compra: cada uno lo hace volver o lo expulsa, y hoy nadie los está diseñando.
3 sesiones en vivo para transformar tu negocio en uno que crece con los clientes que ya tiene.
Cada contacto con un cliente es un interruptor de dos posiciones: VENDE o EXPULSA. Neutro no existe.
El primer mensaje. La cotización. La entrega. El cobro. El día después de la compra. Tu negocio acciona entre 20 y 50 de esos interruptores con cada cliente.
Si tú no los diseñaste, no están apagados: los acciona el azar. El humor del que atiende. La plantilla fría. El proceso que nadie revisa hace cinco años.
Y los que quedaron en EXPULSA no hacen ruido. El cliente no reclama: simplemente no vuelve, no te refiere, y cuando subes el precio se va.
No es tu producto. No es tu esfuerzo. No es el mercado.
Son interruptores que nadie ha mirado.
Toca un interruptor. Así se siente voltear uno. En tu negocio hay entre 20 y 50 y no hacen mucho ruido. El cliente no reclama, simplemente no vuelve.
Cinco preguntas de sí o no. Son cinco de los momentos donde más plata se pierde en negocios de servicios.
1. Cuando un cliente te compra, ¿alguien de tu equipo lo contacta al día siguiente con algo pensado para él?
2. ¿Tienes escrito qué se hace exactamente cuando tu negocio se equivoca con un cliente?
3. ¿Un cliente que te ha comprado cinco veces recibe algo distinto a uno que compra por primera vez?
4. ¿Sabes con nombre y fecha quiénes fueron tus últimos cinco clientes en dejar de comprarte?
5. ¿Existe un momento diseñado en el que le pides una recomendación a un cliente contento?
Llegué de noche a un hotel en Bogotá.
En la habitación había una nota escrita a mano con mi nombre y una botella del vino que pedí la vez anterior. Nadie me preguntó nada esa noche: alguien lo anotó meses atrás y dejó escrito qué hacer cuando yo volviera.
Tomé la foto y la subí a mis redes.
Lo que invirtió el hotel en ese gesto
Vistas que generó la foto que subí esa noche
Lo que pagó ese hotel en publicidad por ese alcance
Un interruptor. Uno solo. Y no fue suerte ni un empleado excepcional: fue un protocolo diseñado. Ahora multiplícalo por los 20 a 50 que tiene tu negocio.
100% online y gratuito
Nada de teoría de manual, ni casos de Disney, ni "cultura de servicio". Trabajamos con cifras y con lo que puedes hacer el lunes a las 9.
Descubre dónde están tus oportunidades para dejar de competir haciendo más de lo mismo.
Aprende a utilizar experiencia, innovación y personas para rediseñar aquello que realmente genera valor.
Conecta todo lo anterior con ventas, recomendación, retención, eficiencia y crecimiento.
Los tres días no son tres temas sueltos: son cuatro palancas aplicadas sobre tus propios interruptores. Las mismas con las que Rodrigo trabaja dentro de empresas de 18 países.
W·I·S·H
Que te elijan, te recuerden y te prefieran.
Cómo diferenciar tu propuesta de valor creando momentos que tu competencia no está diseñando.
Cuestionar lo que haces hoy.
Cómo encontrar formas más simples y más relevantes de generar valor, sin agregar trabajo ni presupuesto.
Que eso se convierta en plata.
Cómo transformar experiencia e innovación en recompra, recomendación, retención y crecimiento del mismo cliente.
Que el equipo lo sostenga.
Cómo poner a las personas en el centro para que tu cultura y tu equipo hagan posible todo lo anterior.
No necesitas hacer más.Necesitas descubrir qué hacer diferente.
"¿Y esto no me lo resuelve ChatGPT?"
La información nunca fue tu cuello de botella. Google existe hace veinte años. Si saber bastara, tu negocio ya estaría resuelto.
La IA responde lo que le preguntas y quien no ve sus interruptores no sabe qué preguntar.
Peor: la IA opera el recorrido que tú le entregues. Si automatizas una experiencia que nadie diseñó, expulsas clientes más rápido y a más gente.
No aprendí esto en un manual: lo operé desde adentro. Empecé en 1997 como subgerente de CRM y lideré áreas de experiencia en banca, telecom y educación superior, antes de que "customer experience" fuera tema de conferencia.
Ahí vi el patrón: las empresas que crecían sin gastar más no eran las más simpáticas ni las del mejor producto. Eran las que tenían esos momentos diseñados.
En 2018 salí del corporativo con una convicción: lo que transforma la experiencia en un banco funciona en un negocio de cinco personas y ahí el resultado es desproporcionado.
No soy motivador. Te muestro dónde se te está yendo la plata y te doy el sistema para cerrarlo.
La diferencia es que ahora ya sabes que están ahí.
Nos vemos en vivo el 20, 21 y 22 de octubre